Mbappé conquista el reino de Messi

Mbappé celebra uno de sus tres goles al Barça./reuters

Leo Messi lleva tres lustros iluminando la Liga de Campeones. Kylian Mbappé viene pidiendo turno en la lista de herederos al trono desde que llevase al Mónaco a semifinales en 2017, siendo todavía un adolescente. Nunca se habían enfrentado en la Champions. En su primer duelo el aspirante desafió al maestro en su casa con un ‘hat-trick’ demoledor. Esto deja al PSG con pie y medio en cuartos de final. Nadie en París se acordó de Neymar.

Mbappé enmudeció al Barcelona en el Camp Nou con tres goles y una actuación soberbia. Ya desde el primer minuto sembró el pánico en las inmediaciones de Ter Stegen, ganando la espalda a la defensa azulgrana y quedándose a un mal control de dinamitar la eliminatoria casi antes de empezar. El francés amenazaba desde cualquier parte del frente de ataque, indetectable para una defensa del Barcelona cogida con alfileres: Dest era titular por primera vez en un mes, Piqué no jugaba desde hacía tres, Lenglet anda lejos de su nivel y Jordi Alba funciona mejor hacia delante que hacia atrás.

Aunque el Barça no jugaba cómodo en la presión alta del PSG, acabó generando ocasiones por pura calidad. En la primera, Pedri lo intentaba con Griezmann, bien achicado por Kimpembe en el interior del área. A la segunda, Messi, obligado a recibir muy abajo, dibujó un pase de ‘quarterback’ a la carrera de De Jong, que cayó en área zancadilleado por el mismo Kimpembe. Penalti y gol del ’10’, sin piedad a la escuadra.

Messi se negaba a ceder su trono, pero Mbappé insistía reclamando la corona. Ni cinco minutos habían pasado del 1-0 cuando rozó el empate con un taconazo en el área pequeña que interceptó Piqué. En la siguiente jugada, Verratti encontró al astro francés con el exterior, Mbappé sentó a Lenglet con un recorte en seco y resolvió a la escuadra del palo corto.

Con el empate, el Barcelona se disolvió como un azucarillo y el PSG se agigantó de la mano de Mbappé. Solo Ter Stegen sostuvo al conjunto azulgrana hasta que el vendaval parisino se hizo imparable, mediada la segunda parte. Pudo el meta alemán con un zurdazo de Kurzawa, un disparo a la media vuelta de Kean y otro chut del italiano que desvió Jordi Alba, y contó con la fortuna de que el cabezazo de Icardi golpease la red por fuera y el latigazo de Mbappé desde fuera del área se marchase por escasos centímetros. Luego, Ter Stegen ya no pudo más…Saber mas

Fuente: Las Provincias

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